Por @Alvy — 17 de Julio de 2016

Desde luego es divertido: alguien se ha dedicado a hackear una Roomba para cambiarle las tripas por las de un cochecito a radiocontrol. El resultado es que puedes hacerlo rodar por el jardín a toda velocidad; prácticamente parece un Land Speeder de Star Wars.

+1 para el hack, que según dice su creador fue más bien «un “arreglo” para luego sacarla a pasear».

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Por Nacho Palou — 16 de Julio de 2016

De los creadores de la prensa hidráulica con canal de YouTube, el canal Beyond the press es un cajón desastre que incluye, entre otros, vídeos de objetos expuestos al vacío.

Aunque no sucede nada demasiado espectacular, en el caso del melón al vacío es interesante porque permite ver una versión melón de lo que le sucederá a una persona expuesta al vacío, entre otras cosas: el cuerpo no explota pero la menor presión favorece que los líquidos —empezando por la saliva, los mocos y las lágrimas— pidan la nacionalidad en el estado gaseoso — y eso no es nada bueno.

En este caso de un globo parcialmente hinchado el vacío hace que el aire del interior del globo se expanda hasta romper el globo, que es lo mismo que les sucede a los globos meteorológicos que suben demasiado y también es lo que le suecedería a una persona con aquellos órganos que tuvieran gas en su interior, caso de los pulmones o las tripas — y tampoco es nada bueno.

Como curiosidad, si eres de aquellos a quienes no les gusta nada encontrarse el tubo de pasta de dientes aplastado de mala manera, que sepas que poniéndola al vacío recuperará su forma original y el tubo quedará como nuevo.

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Por @Alvy — 16 de Julio de 2016

«Para qué hacer muchas voladuras de todas estas rocas pudiendo hacerlo de una sola vez» debió pensar alguien de Bremanger Quarry, una empresa dedicada a la demolición para extraer piedra de alta calidad que luego se exporta a Europa.

En total hicieron 454 agujeros para insertar las 68 toneladas de cargas explosivas, en una zona de 385 metros de largo y 20 metros de altura. El resultado: todo el material de la zona convertido en 360.000 de rocas y una explosión que vista desde el aire resulta bastante espectacular.

«Ha quedado bien, bien fragmentadita».

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Por @Alvy — 15 de Julio de 2016

Este «deporte» de proporciones premio-darwinianas consiste en ser lanzado por una catapulta de gigantescas proporciones hasta unos 100 metros de altura, para luego caer a toda velocidad frenando la caída con un pequeño paracaídas y las técnicas del salto BASE.

El lanzamiento en catapulta ya tiene su riesgo e incertidumbre de por sí; y el salto BASE se considera una modalidad de «paracaidismo extremo» muy extremo – más que nada porque si cualquier detalle falla no hay apenas tiempo para reaccionar. Así que la combinación multiplica ambos riesgos y la probabilidad de que algo salga mal.

La aceleración del lanzamiento (0-200 km/h) no estoy muy seguro pero debe equivaler a unos 5 G más o menos, que quedan contrarrestados por la gravedad hasta lo que probablemente es el momento más curioso del salto: el estar un breve instante parado en el aire.

La verdad: no creo que sea el tipo de cosas que pruebe algún día.

(Vía Sploid.)

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Por @Alvy — 13 de Julio de 2016

Una idea conceptualmente interesante: dado que el ansiaviva por jugar a Pokémon Go lleva a algunas personas a dedicar el 110 por ciento de su tiempo, evitando incluso conducir, ¿por qué no hacer que los conductores de Uber de paso ayuden a los jugadores a cazar a los monstruos que hay por ahí sueltos? Un o incluso un Growlithe, un Voltorb o incluso el mismísimo Pikachu bien pueden merecer la pena como para un desvío rapidito.

(Vía Fast Company.)

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