Octubre2018

Por @Alvy — 17 de Octubre de 2018

El palo selfie que ha inventado este buen hombre se hace llamar Mighty Selfie Stick y hace bueno aquello de «cuanto más grande, mejor». Con el teléfono móvil o la cámara en la otra punta puede extenderse hasta ni más ni menos que 305 centímetros. Y puede usarse con teléfonos de todos los tamaños, cámaras GoPro y similares.

Cuando está recogido sólo mide 66 cm y para funcionar emplea un disparador Bluetooth. No está muy claro cómo de cómodo resulta, pero incluso tiene un trípode especial por si se necesita ayuda. El material es «ultrarresistente» y dice su inventor que está inspirado en los palos gigantes de los limpiaventanas, «para llegar a donde ningún palo ha llegado jamás».

Desde luego los vídeos se ven bastante épicos; hay varias tomas al final de la explicación. Su precio es de unos 80 dólares e incluye palo+trípode y los adaptadores.

(Vía Swiss Miss.)

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Por @Alvy — 11 de Octubre de 2018

En este divertido vídeo de Nukazooka se puede ver cómo aunque disfrutar del modo Viajar Rápido (Fast Travel) de los videojuegos en el MundoReal™ estaría bien en principio, a la larga pueden surgir algunos «problemillas imprevistos».

¿Quién no querría esa app?

(Vía Laughing Squid.)

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Por @Alvy — 9 de Octubre de 2018

Este monstruo marino de tentáculos púrpuras es una «escultura inflable» instalada en uno de los astilleros de la marina del puerto de Filadelfia por dos artistas llamados Filthy Luker y Pedro Estrellas que llevan años creando montajes similares.

Los veinte gigantescos tentáculos salen de las ventanas del Edificio 611 para sorpresa de los paseantes que van por la calle, quienes pasan por el río Delaware y quienes sobrevuelan el aeropuerto de Filadelfia. Dependiendo de la meteorología el viento los mueve más o menos, pero incluso cuando están más o menos estáticos resultan estremecedores – y un poco Futurámicos, todo hay que decirlo.

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Por @Alvy — 5 de Octubre de 2018

Esta peliculita de que forma parte de una campaña de Stofa SafeSurf, un software de seguridad danés, muestra un (ejem) supuesto curso de hacking para tiernas abuelitas. Allí, un experto les enseña cómo hackear los ordenadores de sus nietos, aunque muchas no saben ni encender el ordenador o enviar un correo. Ni los protagonistas de Matrix, vamos.

En 10 horas aprenden cómo usar malware «procedente de la Deep Web» para enviar correos a sus «objetivos», haciéndose pasar por sus amigos de las redes sociales y de ese modo luego activar la webcam. Los caretos de los niños cuando la abuela se les aparece en la pantalla son un (¡literal!) What The Fuck!? La verdad es que está simpático, aunque esté un poco dramatizado y guionizado, pero ya sabemos que hoy en día lo real simplemente no existe.

(Vía La criatura creativa.)

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Por @Alvy — 3 de Octubre de 2018

Como todo el mundo sabe, piedra angular de todo nutritiva comida en la oficina son los perritos calientes, los espárragos y el zumo de tomate. O eso piensa Joseph, que en su canal de YouTube sobre inventos inútiles tiene esta máquina de Rube Goldberg con limas, limones, naranjas, golosinas y otros manjares. Algo tan sencillo convertido en algo tan encantadoramente complicado.

Este aprendiz de Simone Gertz dice que la máquina del vídeo mejora la productividad, algo que siempre viene bien – sobre todo de cara a los directivos de la empresa. Así que si alguna vez conviertes tu mesa en un desastre de artefactos colgantes, rampas y objetos sin sentido, ahí tienes una excusa perfecta.

(Vía The Kid Should See This.)

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