← Los millonarios ya no son millonarios
La fórmula del infierno →

Cabinas telefónicas convertidas en peceras

Con esto de los móviles las cabinas ya no son lo que eran. Ahora son arte.

Phone-Aquarium

El acuariofono de Benoit Deseille y Benedetto Bufalino.

(Vía No puedo creer que lo hayan diseñado…)