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Por @Alvy — 17 de Junio de 2020

Ser astronauta es un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo. Eso sí, también tiene sus momentos divertidos, como puede verse en este viejo vídeo de la NASA y la NPR (la televisión pública estadounidense) en el que algunos astronautas comentan escenas cotidianas de «allá arriba». Son de algunas de las misiones STS a STS-51F de los transbordadores espaciales, en los años 80.

El título podría ser también La vida de los astronautas en caída libre, porque lo más divertido es sin duda todo lo que ocurre por la ingravidez. «Con el tiempo te acostumbras y lo que es abajo puede ser arriba, y al revés», dicen al final. También puede verse cómo de complicado es comer (espacialmente líquidos sin pajita o plátanos lanzados cual jabalinas), las posturas raras a dormir y algunos experimentos divertidos y un poco WTF con juguetes tales como:

  • Un avioncito de papel. ¿Volará? ¿No volará? Resulta que su vuelo es mucho más grácil que en la Tierra, aunque si no recibe impulso básicamente es arrastrado por las corrientes de aire del interior de la nave/estación espacial y puede hacer «giros antinaturales» que no veríamos aquí abajo.
  • Un yo-yó. Dicen el astronauta que los físicos con los que hablaron ni siquiera estaban muy seguros de si un yo-yó funcionaría en caída ingravidez; el hecho es que funciona y además dicen que sumamente bien.
  • Un slinky (muelle gigante). Lasx ondulaciones que se producen son un poco diferentes al faltar el efecto «hacia abajo» de la gravedad terrestre.

En la primera escena por cierto bromean con que uno de los astronautas era «una gran personalidad, pero de pequeño tamaño» y que cuando no tenía trabajo que hacer lo guardaban en un cajón. El hombre desde luego debe ser resulta bastante flexible para estar ahí metido.

Relacionado:

Por @Alvy — 11 de Julio de 2017

Los peces dentro de una pecera que está dentro de otra pecera más grande no se dan cuenta de que simplemente podrían nadar hacia arriba y salir de allí para estirar un poco las aletas.

Quien grabó el vídeo dice que se pasaron así 15 minutos y no terminaron de salir de la pecera pequeña.

¿Qué nos enseña esto? Ni idea, aparte de que los peces muy inteligentes no parecen – cosa que ya sabíamos. Si duda habrá quien estaría encantado de hacer algún tipo de paralelismo filosófico con la situación y los seres humanos, «frases de Twitter con foto» incluidas. Pero nada más lejos de nuestra intención. Son simplemente eso: peces dentro de una pecera dentro de otra pecera.

Por @Alvy — 27 de Abril de 2017

Latin ATM / Seth Schoen

En el Estado Vaticano existe un cajero automático que ofrece la opción de utilizar como idioma el Latín.

Latin ATM / Seth Schoen

El traductor de Google no parece todavía muy ducho en latín porque traduce el mensaje como:

Le ruego que haga todo lo que ellos saben que el carácter de una tarjeta dentro de la boca.

Lo que vendría a ser en castellano moderno:

Por favor inserte la tarjeta en la ranura.

También me pareció espectacular esta otra versión:

Latin ATM / Exeter in Italy

(Imágenes: vía Boing Boing + Mental Floss + Exeter in Italy.)

Por @Alvy — 21 de Marzo de 2017

La revista Choice contrató a un actor para leer en voz alta los Términos y Condiciones del Servicio Kindle de Amazon, ni más ni menos que 73.198 palabras. El vídeo de arriba es un resumen, pero pueden verse las 8 horas y 59 minutos totales troceadas aquí en cómodas porciones de una hora cada una y con épicos títulos, desde No Hope (primera parte) hasta Darkest Before Dawn (novena parte).

Lo más irónico del asunto, que responde a una es que el actor utiliza una versión en papel porque resulta más cómoda, todo un refrendo para quienes dicen que los ebook resultan incómodos a la larga. ¿Los únicos que están contentos con esto? Pues imagino que los abogados que tuvieron que escribir tamaño tocho, cobrando por horas. Si se necesitan 9 horas para leerlo imagina para escribirlo.

Todo esto para ilustrar el sinsentido de las pseudo contratos cada día más largos que nadie se lee y además resultan bastante absurdos. Hay quien los ha convertido en novela.

El caso es que parece haber una imperiosa necesidad de acabar con la letra pequeña y la jerga legal, algo que intentaba transmitir Choice con este vídeo y creo que todos estaríamos de acuerdo. De ahí que montaran una petición activista para proteger a los consumidores con este vídeo como inspiración.

Por Nacho Palou — 7 de Marzo de 2017

Debo decir que la música de Tim Linhart me deja frío. Y no es para menos teniendo en cuenta que la interpreta con instrumentos musicales tallados a mano en hielo. También es el impulsor de los conciertos Ice Music que organiza en Laponia sueca y que se celebra en un garito-igloo, un garigloo, local muy apropiado para la ocasión.