Toma dura, toma segura… ¡Pero a ser posible sin arrugar el avión, hombre!
Afortunadamente no hubo que lamentar daños personales, salvo quizás el orgullo del piloto que estuviera al mando durante la maniobra.
Afortunadamente no hubo que lamentar daños personales, salvo quizás el orgullo del piloto que estuviera al mando durante la maniobra.