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Por @Alvy — 15 de Mayo de 2021

La gente se ríe de mí por estar un poco loco y porque dicen que tengo demasiado tiempo libre. Mi nombre es Geng, el astuto, y me encanta hacer «manualidades».

A Handy Geng –«Geng, el astuto»– también le llaman «El Edison Chino Inútil», cariñosamente, claro, y en algún sitio he visto que vive en Hong Kong, en lo que parece un entorno muy rural. El caso es que es un auténtico maker capaz de fabricar maravillas a partir de chismes viejos que tengan motores, algunas piezas oxidadas y un poco de soldadura.

En el vídeo que abre esta anotación se puede ver sus alas para sentir la sensación de volar, como las denomina: tubos, metal y un tractor viejo. Mejor no interar tirarse con ellas desde ninguna altura porque volar no parece que vuelen mucho.

Otro de sus inventos son una mesa con lavaplatos incorporado, eminentemente práctica, y un cucurucho mecánico para chupar helados. Por alguna extraña razón me recuerda mucho a nuestra admirada Simone Giertz, esa gran hacker/maker de los inventos inútiles, reina del sinsentido.

Otro de los inventos de este Edison de la campiña –y el FSM le perdone por ese vídeo en vertical– es una ametralladora de granos de maíz para mazorcas, cuya historia además es divertida porque está rodada como gag de humor, casi con guión y todo. ¡A disfrutarlo!

Por @Alvy — 8 de Mayo de 2021

Es bastante chungo cuando dos camiones hacen un sandwich con un automóvil, como bien muestra esta prueba de colisión. Hay parados un turismo y un camión; el otro camión que embiste por detrás circula a tan solo 43 km/h.

Como puede verse la física Newtoniana es implacable y como la fuerza que ejerce el camión al colisionar es proporcional a su masa, resulta un problema para el turismo que esa bestia parda tenga tanta masa (y también que la masa que hay al otro lado estacionaria sea tan grande, claro).

El resultado es una desintegración casi instantánea del pequeño vehículo: estructura, asientos y todo lo que haya dentro, que quedan comprimidos en el mínimo espacio que hay bajo la parte trasera. Las barras antiempotramiento, que evitan que el coche quede aplastado en ese diminuto espacio pueden ser una solución en algunas ocasiones (por ejemplo si el coche colisiona por alcance con la trasera del camión) pero en ciertas situaciones no hay nada que hacer.

Por @Alvy — 31 de Marzo de 2021

Utilizando el conocido Ultimate Epic Battle Simulator alguien ha tenido la feliz idea de enfrentar a 100 soldados «modernos» contra 20.000 espartanos. Armados con sus rifles automáticos –y aparentemente una infinidad de balas– los cien soldados paran bastante bien los pies a los feroces espartanos, que no conocen el desánimo aunque ganan espacio centímetro a centímeto. ¿Cuánto pueden resistir? ¿Acabará un grupo con el otro? ¿Explotará el simulador ante tamaña masacre?

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Lo cierto es que baño de sangre es descomunal, tan descomunal como la altura de la colina de cadáveres que dejan los espartanos, lo que sin embargo es lo que les permite acercarse metro a metro hasta quedar a la altura de los soldados, sobre los que acaban prácticamente saltando. No he calculado el número de víctimas, pero desde luego son muchas… Una vez los tienen a su alcance los espartanos y sus armas cortas acaban con los soldados como el que corta mantequilla. Sin duda todo un caso de… ¡Esto es espartaaaaaaaaa…!

En condiciones reales con un número limitado de balas, pérdidas de tiempo para cambiar los cargadores y demás la victoria espartana se antoja incluso más holgada y menos cruel.

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