Por @Alvy — 11 de Agosto de 2016

Colin Furze, uno de nuestros zumbaos favoritos [anteriormente: Bicicleta flotante, Lanzador de granadas de termita, Despertador de alto voltaje] se ha construido en el jardín de su casa un columpio capaz de girar 360 grados si se le da el impulso suficiente.

La física del columpio autopropulsado es bastante apasionante de por sí: centro de gravedad, impulso, rozamiento y todo eso. Los físicos llegaron a la conclusión de que la proeza era posible sólo si los cables del columpio son reemplazados por barras fijas que eviten el lógico desplome de las cuerdas cuando el impulso lleva el chisme cerca de la vertical.

Hay vídeos de parques infantiles con columpios similares aunque no tan burros como el de Furze. De hecho existe un deporte extremo llamado Kiiking inventado en Estonia por Ado Kosk alrededor de 1996 que se basa precisamente en esta idea.

(Vía Sploid.)

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