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Por @Alvy — 3 de Marzo de 2021

My Home Office / Mi oficina de teletrabajo

Niños y niñas, iros acostumbrando a esto para vuestra vida adulta.

My Home Office es una tan real como en cierto modo llamativo un poco WTFquico juguete de Fisher Price. Marcando tendencia, los puestos de teletrabajo en casa suben en la lista de «profesiones presentadas a los niños y niñas», al igual que en su día hicieron los de enfermera, bombero o… ingenieras de software. 2021 era esto.

Bonus: para esa imitación de café de Starbucks tan «apropiada».

Por @Alvy — 24 de Febrero de 2021

Como si se abriera la tierra… WTF! Con la diferencia de que lo que se separa es una gigantesca placa de hielo que cubría el Lago Michigan en Chicago, debido a las recientes temperaturas heladas en esa zona de Estados Unidos.

Las imágenes están tomadas como un time-lapse fotográfico a lo largo de varias horas, casi un día completo.

El vídeo por cierto está grabado desde el John Hackock Center, icónico rascacielos de la ciudad.

Por @Alvy — 1 de Febrero de 2021

Blue Check Homes

Estas casas que exhiben orgullosas la marca azul de verificación cual cuenta de red social privilegiada se denominan Blue Check Homes. Indican que en ellas vive alguna figura pública auténtica. En otras palabras, debe haber alguien auténtico y con cierta actividad que viva en la casa. El precio de exhibir la prestigiosa marca son unos meros 2.999,99 dólares, pero… ¿Qué es eso a cambio de vivir en una casa verificada?

Blue Check Homes

Las «casas verificadas» son una jocosa una idea de Danielle Baskin. Se le ocurrió que sería divertido combinar algunos conceptos absurdos de internet con los del MundoReal™. Y si acaso alguien rellena el formulario de la página… ¡Fijo habrá merecido la pena!

Por @Alvy — 22 de Enero de 2021

Cesárea

Superando probablemente la historia del cirujano que tuvo que operarse a sí mismo de apendicitis estando aislado en la Antártida hoy me he enterado de que en el año 2000 una mujer mexicana se hizo una cesárea a sí misma para dar a luz a su bebé y además vivió para contarlo.

Las excepcionales y WTFquicas circunstancias incluyen que era su octavo embarazo, estaba en un pueblecito aislado de las montañas y llevaba 12 horas de parto. Su marido estaba en una cantina, el hospital más cercano estaba a 80 km y no tenía teléfono. Para hacerse la cesárea se bebió una botella de licor a modo de «anestesiante» -algo que no parece muy buena idea, pero funcionó- y confió en su experiencia para despedazar animales: se rajó la tripa con un machete de 20 cm y cuando pudo extraer al bebé cortó el cordón umbilical con unas tijeras. Luego cayó inconsciente.

Cuando volvió en sí consiguió que uno de sus hijos pequeños fuera a buscar ayuda; por suerte no sangraba mucho y enrollándose un jersey en el abdomen consiguió detener un poco la hemorragia. Cuando llegó al hospital 16 horas después los doctores se quedaron asombrados y la felicitaron por «lo bien que lo había hecho». El bebé se llamó Orlando. La hazaña quedó recogida en el informe Self‐inflicted cesarean section with maternal and fetal survival publicado en el International Journal of Gynecology and Obstetrics.

(Vía The Healthy + Reddit.)