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Por @Alvy — 23 de Septiembre de 2021

La Noria Ain Dubai situada en la ciudad del lujo y el exceso se estrena dentro de un mes, y ya están lanzando los vídeos de promoción. ¡Cómo nos gustan estas tontás de récords ingenieriles! Es tan alta que mide 250 metros de altura; llevan diez años planificándola y construyéndola y está al pie de unas islitas frente a la costa de la capital.

Aunque por su aspecto es estéticamente casi igual que la famosísima London Eye, ahí terminan las similitudes: con su colosal altura deja en ridículo a la gigantesca noria de Londres, que «sólo» tiene 135 metros de altura. También supera a la más alta hasta ahora, la High Roller y a la segunda, la Singapore Flyer.

Para el público hay disponibles 48 cápsulas de observación que pueden transportar 1.400 personas a la vez, en un recorrido que requiere ni más ni menos que 38 minutos. Así que como puede verse en el vídeo se pueden hacer muchas cosas adineradas en tan poco tiempo: celebrar fiestas de cumpleaños para niños, sesiones fotográficas, pedidas de mano horteras, fiestorros con alcohol y otros excesos. En alguna escena se ve hasta cómo puedes tener tu propio chef privado para darte un cenote (lo cual igual quiere dos vueltas de noria, vete a saber). Barato no debe ser, pero divertido un montón.

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Por @Alvy — 3 de Julio de 2021

Y, aunque parezca increíble, la cuestión es que todo salió bien.

El asunto era que para celebrar el centenario del Partido Comunista Chino (1921-2021) los organizadores decidieron soltar 100.000 globos de colores de helio para que se elevaran al cielo en un espectáculo de luz y color. Y de paso soltar 100.000 palomas para que volaran libremente. Inevitable pensar… ¿Qué podría salir mal?

En el vídeo que ha hecho circular la televisión estatal se ve cuán detallados fueron los preparativos para evitar imprevistos. Los globos, por ejemplo, se medían para que tuvieran exactamente 25 cm de diámetro. Ese se había calculado como «el tamaño óptimo» según la experiencia de otra celebración de años anteriores: ni demasiado grande (porque podrían explotar al poco tiempo) ni demasiado pequeños (porque podrían no contener suficiente helio y no elevarse). Esto nos trae el recuerdo del desastre de Cleveland cuando soltaron 1,5 millones de globos y todo salió mal:

En aquella ocasión unas tormentas hicieron que los globos y sus kilos y kilos de plástico cayeran antes de tiempo sobre la ciudad, ensuciándolo todo, causando caos y conmoción y retrasando las labores de rescate en la zona (se dice que dos personas murieron debido a ello).

Volviendo a China. Lo de las palomas tiene más intríngulis: la cantidad de desastres que ha habido en al suelta de palomas en eventos multitudinarios (incluyendo funerales) es tan legendaria como hilarante: algunas caen desplomadas, otras se chocan y mueren espectacularmente, etcétera. Aquí utilizaron palomas especiales de esas que saben «volver a casa». Las dividieron en dos grupos: Este y Oeste según hacia dónde tendieran a dirigirse; en el espectáculo se situaron ambos grupos en extremos opuestos de la plaza para que al salir volando se cruzaran grácilmente en el aire. Aunque sonaba también muy arriesgado (lanzar a al aire 50.000 palomas en un sentido y 50.000 en el contrario… ¿qué podría salir mal?) no parece que hubiera colisiones.

El vídeo es breve y no queda claro qué paso con los globos de plástico una vez explotaron ni el daño medioambiental que probablemente han causado. Ni tampoco si todas las palomas volvieron a sus puntos de partida (o si hubo «bajas»), pero bueno, era un «gran día de celebración» que se suele decir. Así que ahí quedan las imágenes para la posteridad.

Por @Wicho — 16 de Junio de 2021

Bienvenidos a Perth

Inspirado por un cartel similar que lleva dando la bienvenida a Cleveland a quienes aterrizan en Milwaukee desde 1978 el dueño de una nave que queda bajo la senda de aproximación al aeropuerto de Sydney ha pintado un «Bienvenidos a Perth» en su techo. Por los LOLes dice. Pero vaya sustos que se deben llevar quienes lo vean. Hay casi 3.300 kilómetros en línea recta de Perth a Sydney.

(Vía AirLive News).

Por @Alvy — 5 de Mayo de 2021

Los bien llamados trenes más simples del mundo se pueden construir con cable de cobre para enrollar como en una bobina, pilas de tipo AA o AAA e imanes de neodimio de esos potentes, un poco más grandes que el diámetro que la pila. En este caso alguien muy aficionado a los trenes ha construido un recorrido de 20 metros (WTF!) con las bobinas de alambre de cobre, ayudado por algunos rollos de papel y cartones.

Gestionando con cuidado el recorrido se puede hacer que las pilas suban ligeras pendientes, elevándolas a cierta altura; la bajada es igual de «automática» pero más llevadera. En la práctica el recorrido es un bucle infinito, en el que las pilas dan vueltas y más vueltas… mientras tengan energía en su interior. Cuando se descargan, se acabó la fiesta. Pero darlas ver vueltas resulta bastante relajante, todo sea dicho.

(Vía The Awesomer.)