← Un carta con mensaje poco definido
Más allá del deber →

Prohibir por prohibir

Prohibido defecar perros

Y es que no creo que nadie sea capaz de «defecar perros» por mucho que lo intente. Como dice Javier, «la conducta que sanciona el ayuntamiento de Algete (Madrid) constituye lo que los penalistas denominan tentativa inidónea o delito imposible. »