«Recuerde no jugar con las abejas asesinas»
Pues gracias por recordármelo oiga, pero, ¿la salida por favor?

Lo vio Isidoro en unas oficinas (!), en San Francisco.
Pues gracias por recordármelo oiga, pero, ¿la salida por favor?

Lo vio Isidoro en unas oficinas (!), en San Francisco.