Por @Alvy — 5 de Mayo de 2021

Los bien llamados trenes más simples del mundo se pueden construir con cable de cobre para enrollar como en una bobina, pilas de tipo AA o AAA e imanes de neodimio de esos potentes, un poco más grandes que el diámetro que la pila. En este caso alguien muy aficionado a los trenes ha construido un recorrido de 20 metros (WTF!) con las bobinas de alambre de cobre, ayudado por algunos rollos de papel y cartones.

Gestionando con cuidado el recorrido se puede hacer que las pilas suban ligeras pendientes, elevándolas a cierta altura; la bajada es igual de «automática» pero más llevadera. En la práctica el recorrido es un bucle infinito, en el que las pilas dan vueltas y más vueltas… mientras tengan energía en su interior. Cuando se descargan, se acabó la fiesta. Pero darlas ver vueltas resulta bastante relajante, todo sea dicho.

(Vía The Awesomer.)

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