< Para tiempos de crisis y desánimo, una oferta que no se puede resistir
El extraño caso de la abuelita que se dedicaba a la producción industrial de rosquillas «caseras» >

Pones una cámara a vigilar el cosmódromo de Kazajistán cuando de repente… ¡Algo salvaje aparece!

Tan entrañable como curiosas sus andanzas desde las distintas tomas de las cámaras

(Lo circuló por Twitter @samerfarha)