Por @Alvy — 18 de Mayo de 2016

Esto es lo que sucede cuando el viento alcanza velocidades un tanto hostiles: 175 km/h sin ir más lejos. Los protagonistas prácticamente «salen volando» en el que fue un día ventoso en el observatorio del Monte Washington en New Hampshire (Estados Unidos).

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear