Por @Alvy — 21 de Julio de 2017

Knightscope K5

El otro día uno de los robots de vigilancia Knightscope K5 de una oficina de Washington DC sufrió un aparatoso accidente cayéndose a una fuente. ¡Hay que calibrar mejor esos sensores!

Poco tardaron en circular por Twitter las fotos del incidente, a cuyo protagonista pronto denominaron jocosamente «el robot suicida». El mejor comentario, sin duda, aquel de:

Nos prometieron coches voladores pero sólo tenemos robots suicidas.

– @Bilalfarooqui

Pero lo mejor estaba por llegar.

Knightscope K5 Memorial

Al día siguiente aparecía todo un memorial en el edificio, más concretamente encima de la estación de recarga que usaba el robot: Fotos acompañado con sus «amigos» los trabajadores de las oficinas, viñetas de Bender de Futurama, caja de pañuelos para las lágrimas… «Recordad cómo vivió, no cómo murió», «En memoria del que fue nuestro robot de seguridad pero, lo más importante… nuestro amigo».

Desde luego hay gente que tiene el sentido del humor sumamente fino (y negro) (y brillante).

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