Por @Wicho — 30 de Mayo de 2012

Dice el repórter Tribulete este: «El viento sopla con una fuerza increíble, hay momentos en los que es imposible permanecer de pie aquí. El viento lanza la arena a más de 60 kilómetros por hora. El viento se llevó los parasoles y los turistas tuvieron que irse apresuradamente.»

Lástima del fulano que sale por allí a la derecha dándole patadas a la arena.

¿Cómo era aquello de no dejar que la realidad te estropee una noticia?

(Una patada de kárate nos lo trajo desde Nothing To Do With Arbroath vía Boing Boing).