Por @Alvy — 17 de Mayo de 2017

Nacido de la calienturienta imaginación de Mikeasaurus este skateboard utiliza un pequeño depósito de líquido inflamable para lanzar llamas a medida que se mueve, resultando en todo un espectáculo de rastros de luz (y calor) digno de los mejores circuitos urbanos.

En Instructables explican cómo construir uno, incluyendo el listado de todas las piezas necesarias y los consejos para el montaje. Es necesario taladrar el skate para instalar dos pulsadores de pie: uno bombea el combustible a modo de spray cuando se quiere comenzar el espectáculo y otro hace saltar la chispa del encendido.

Obviamente no es algo que pueda fabricar cualquiera (¡cuidadín, niños, puede ser peligroso!) y hay que ser más que cauto y contar con supervisión adulta (aunque seas un adulto).

Acerca de la idea de operar con líquido inflamable, chispas y fuego sobre un trozo de madera vieja con cuatro ruedas –un trasto con el que se suelen hacer cabriolas que desafían a la gravedad y que tiende a caer y chocar contra cualquier dura superficie… mejor no opinamos.

El mejor bonus del asunto, hay que reconocerlo, es el espectacular efecto de rastro de fuego a lo DeLorean de Regreso al futuro que va dejando el skateboard a nade que se utilice un poco a oscuras. Un diez para el genio que lo inventó.

(Vía Sploid + Instructables.)

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