¡Ah, mundo cruel! Risly es una despiadada aplicación para iPhone que propone una solución radical para los despertares complicados: la alarma no se puede apagar hasta completar una «misión». En lugar de pulsar un botón y seguir durmiendo cual marmota, te obliga a escanear un objeto real, resolver cálculos mentales, hacer flexiones, agitar el móvil 30 veces, recordar secuencias o leer un código QR o de barras que puede estar más lejos de la habitación de lo que te gustaría.
La aplicación apuesta por eliminar por completo la tentación de posponer la alarma. Según sus creadores, se pone a sonar incluso con el iPhone en silencio, en modo Concentración, en No molestar o con la pantalla bloqueada. Y tampoco basta con cerrar la aplicación para librarse de ella. La idea es que, cuando el usuario complete la «misión», esté suficientemente despierto como para empezar el día con energía.
Además de funcionar como despertador, la app está convenientemente gamificada: registra las rachas de días consecutivos, el tiempo medio necesario para apagar la alarma, la hora habitual de levantarse y desbloquea «logros». Se puede probar durante varios días gratis y, si te convence, luego hay que comprarla.

