Por @Alvy — 30 de Octubre de 2019

¡Ratas del aire por todas partes! Este es el tráiler con el que Bossa Studios presenta su Pigeon Simulator que, tal y como expresa sin paños calientes el directo título es simple y llanamente un simulador de paloma.

Revolotear sin fin, hacer pandilla y bandada, cagarse encima de todo lo cagable –atención al detalle de la mirilla sobre los peatones– en fin, lo habitual que hacen nuestras amigas las componentes de las plagas voladoras de las ciudades.

Por @Alvy — 26 de Septiembre de 2019

Esta magna obra a escala gigante es un gigantesco juego de ¡Operación! de tres metros de altura, fabricado en madera y con un sistema CNC (control decimal numérico) como el de las herramientas de muchos talleres.

Con sus tres ejes, un electroimán y mandos similares a los de un videojuego en vez de manejarse con la mano como el original se mueve más bien de forma remota, como los «garfios» de las recreativas. El ¡Bzzzzzz! al equivocarse debe ser de órdago.

Se podrá ver en la próxima Maker Faire de Filadelfia en octubre de 2019.

Por @Alvy — 27 de Agosto de 2019

Apropiadamente relajante ahora que ya han anunciado que la cuarta película de la saga está en preparación.

La versión para instalar en macOS, iOS, Android, iOS y Linux se puede descargar de la web de jwz: XScreenSaver. ¿Y para Windows? «La versión para Windows de XScreenSaver no existe y jamás existirá», setencia su creador Jamie Zawinski, uno de los ingenieros de Netscape –de hecho también fue el empleado #20 de Mosaic– que trabajó en el equipo original de Mozilla con el objetivo de cambiar el mundo a mediados de los 90.

Por @Alvy — 24 de Agosto de 2019

Vaqueros y lágrimas (Blue Jeans and Bloddy Tears) es un esperpéntico engendro creado mezclando música y letras con un algoritmo de ¿inteligencia artificial? a partir de los datos de más de 100 canciones. El «videoclip» –por llamarlo de alguna forma– lo publicaron en Sweaty Machines.

El dolor de un pajarillo que vuela
Sobre rosas de tristeza
Adiós, adiós, adiós nena
Oh, adiós, adiós, adiós

Según cuentan los padres de la criatura, la red neuronal analizó las letras y melodías para dar con la musiquilla y la letra que con mayor probabilidad podría producir un bombazo de Eurovisión. Si eso no podía ser en la edición de 2019 se conformaban con llegar a ser al menos la «banda sonora» oficial de la ceremonia. Pero el resultado es tan estrambótico que ni lo uno ni lo otro. Por suerte.

Esperemos que esta criatura salida de los infiernos de Matrix vuelva al pozo que le corresponde. No solo por el videoclip, ni la letra, ni el vocoder… Por todo a la vez más bien.