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Por @Alvy — 26 de Enero de 2021

Tan perturbadora como inquietante, esta escena de Will Smith en una «primera cita» con Sophia, la robot es de traca.

Para empezar, es imposible no fijarse en ese cuello con las carnes retorcidas hasta el exorcismo, propio del mismísimo Satanás. Los ojos vidriosos y el cráneo transparente tampoco es que ayuden mucho a superar el valle inquietante, sino que más bien profundizan en él. Y de la aparente sobredosis de Bótox ya ni hablamos.

La conversación tampoco es que sea muy fina: recordemos que Will Smith protagonizó Yo, robot (2004) donde los robots intentaban matarlo cada dos escenas. Aquí le tratan un poco mejor –aunque le dan finas calabazas– pero nos quedamos con la sensación de que de avanzada Sophia no tiene gran cosa.

Por @Alvy — 26 de Enero de 2021

El primer reloj atómico «de pulsera»

En una prehistórica página de LeapSecond, la web dedicada a la «medición del tiempo y las frecuencias con la máxima precisión» me encontré con esta foto que llaman el primer reloj atómico de pulsera. Tan estilo que supera incluso al famoso Casio G-Shock Atomic Solar.

El primer reloj atómico «de pulsera»

Se trata de una versión «especial» del HP 5071A, un reloj atómico de cesio desarrollado por HP en los años 90. Lo único que parece un tanto incómodo es su peso y que las baterías sólo le duran 45 minutos. Por el lado de las ventajas están su increíble precisión atómica y que después de una semana de lucirlo te deja los brazos mazaos, pudiendo convertirte en el Schwarzenegger de la precisión temporal.

(Vía Hacker News.)

Por @Alvy — 6 de Enero de 2021

Con motivo la llegada de la emblemática serie The Office al canal de pago PeacockTV han subido a YouTubeun divertido segmento en el que Dwight experimenta la llamada de Matrix en el papel de algo así como el Sr. Anderson antes de ¿convertirse? en Neo, en un crossover bastante extremo.

Con la aparición estelar de Dorfeo, el «hermano de Morfeo» y varios gatos y otro personal dejando déjà-vus a su paso. ¿Pastilla azul o pastilla roja? Dwight lo tiene bastante claro.

Por @Alvy — 29 de Diciembre de 2020

Volumen a tope para este mega-hit de los oldies titulado Do you love me?, una canción de la Motown de los años 60 interpretado por Los Contours que es toda una mezcla de rhythm and blues, pop y rock and roll. Ver a los robots de Boston Dynamics bailándola es toda una alegría navideña.

¿Secuencia pregrabada completamente? ¿Utilizando body-tracking? Todo es posible, incluso hay momentos en que los movimientos son tan precisos que se diría que son modelos 3-D. Pero no, parece que son tan auténticos como metálicos, así que ahí queda como demostración tecnológica a buen ritmo.

Por @Alvy — 11 de Diciembre de 2020

Todo el mundo sabe que una patata puede alimentar condensadores y por ende encender lámparas o pequeños dispositivos si se cablean varias de ellas adecuadamente. Este hacker patatil decidió probar a utilizar esa energía procedente de las patatas crudas de modo que se pudiera jugar al Doom, una hazaña hackeril típica y relativamente sencilla. (Suele decirse que Doom puede correr en cualquier tipo de dispositivo, así que podía elegir un dispositivo de bajísimo consumo).

El vídeo es quizá demasiado largo para verlo completo, pero a modo de resumen:

  • Primero lo intenta con una Raspberry Pi Zero (de 100 a 120 mA, 5V).
  • Cada patata genera alrededor de 0,9V… pero ~0,000 A (¡así que se necesitan muchas!)
  • Una matriz patatera de 11 × 6 trozos (66 mitades de patata) proporciona 3,7 V y 10 mA.
  • Sus cálculos apuntan a que con 770 trozos de patata (100 mA, 4,5V) las cuentas podrían cuadrar.
  • La primera prueba no funciona; la Raspberry no arranca aunque el HDMI detecta que hay «algo» conectado.
  • Tras varios días de prueba de investigaciones y desesperación, concluye que se necesita más intensidad para «arrancar» la Raspberry Pi Zero; algo así como lo que le ocurre en los coches con la batería.
  • Así que alternativamente prueba a arrancar Doom en una calculadora TI-85 cableada con las patatas y…
  • … ¡Ding! Objetivo conseguido.

La cosa acaba un poco desastrosamente porque tras cinco o seis días de enchufar y desenchufar cientos de patatas, cortadas por la mitad… comienzan a pudrirse. De hecho el hedor es un tanto insoportable e incluso su mujer empieza a hacer comentarios al respecto así que… Momento de poner fin del experimento. ¡Todo por la ciencia!

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