Por @Alvy

La vida cada vez se parece más a Acero puro (2011), la película en la que Hugh Jackman hace de exboxeador que entrena robots de boxeo, una disciplina futurista y salvaje que por lo visto sólo ha tardado 15 años en hacerse realidad. Y es que, como se puede ver en el vídeo, menudas hostias se pegan los robotijos.

La secuencia es de la URKL (Ultimate Robot Knock-Out Legend), una competición de robots humanoides de tamaño real que combaten en un ring como el de MMA (Mixed Martial Arts). Algunos combates acaban con la «muerte» de alguno de los contrincantes, por desmontaje, porque sus brazos, piernas o incluso la cabeza salen volando.

Los robots son todos iguales: el EngineAI T800, y los equipos (32) compiten principalmente mediante algoritmos, sistemas de control, equilibrio y optimización del software, más que por diferencias de hardware. Los robots son capaces de lanzar puñetazos y patadas, levantarse tras caer y continuar combatiendo. Eso sí: no está claro el grado de autonomía de los robots ni si son totalmente autónomos o están controlados por humanos, porque los organizadores no han publicado las «reglas técnicas» completas.

En cualquier caso, ver a estos brutos mecánicos de 80 kg de peso pegándose hostias como panes tiene su gracia. Supongo que nadie se atreve a meterse en medio; de hecho los árbitros están convenientemente situados para no perder detalle… pero fuera del octógono.

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