Por @Alvy — 26 de Junio de 2016

Un tolai llamado TechRax que buscaba la epicidad en forma de sueño infantil rellenó una piscina de jardín con más de 6.000 litros de Coca-Cola, simplemente para bañarse en ellos en toda su magnificencia. Mala idea.

Para empezar necesitó literalmente dedicar semanas y semanas a comprar botellas y latas de Coca-Cola, lo cual incluyó el tiempo de ir las vaciando pacientemente. El resultado tenía aspecto de refresco de cola, pero nada de «burbujeante» ni apetecible. Al menos al final se ve en el vídeo que vierte unos sacos de hielo y lo remueve, lo cual le da cierto aspecto de bebida refrescante.

El baño ni siquiera tiene una pureza absoluta: más o menos el 7 por ciento es Pepsi (¡anatema!) y por supuesto ni se menciona el coste de comprar tanta bebida.

Para colmo luego se pone a grabar las imágenes con un dron que se va «al agua» («a la coca», más exactamente) y de lo mojado y pringoso que queda seguramente tuvo que ir directo a la basura.

Finalmente y completando el horror, lo que cuentan que sucedió después de vaciar la piscina sobre el césped. «Al parecer la Coca-Cola y las burbujas no le sientan muy bien al terreno». Bonus para el «desastre ecológico» en el jardín de casa.

El resultado es una mezcla de WTF y azúcar, que solo de verlo da sensación de pringue total.

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