
Andaba yo por ahí tan campante por la Gran Vía de La Manga (Murcia) cuando me encontré con esta (comillas) «Oferta» (comillas) que me hubiera parecido interesante si no fuera por ese pedazo de comillas que parecen indicar justamente lo contrario: un irónico mensaje para tratarse de una sencilla oferta.
Pero esto no es todo…

… de repente en el mismo local veo este otro letrero, donde se asegura que (comillas) «hacen» (comillas) unas estupendas hamburguesas (comillas) «caseras» (comillas), vamos, como viniendo a decir que son «de la casa McDonalds» por lo menos.
La afición del rotulista de este local debe ser grande, pues un tercer letrero me impactó cual puñetazo en la jeta de Topuria:

Efectivamente: aquí se ven, si bien tímidamente, comillas en todos los términos del cartel: desde Oferta a Queso, Manchego y Semicurado. Solo se salva el precio. Como si la oferta fuera un fake; el queso, mortadela; la región, Asturias y de curación, nada.
En el nombre de Dios, ¿por qué hay gente que piensa que las comillas sirven para enfatizar en vez de para simplemente hacer citas o mostrar ironía?



