Si tus pestañas privadas superan a las normales, una estrambótica app llamada HAJR* propone un cortafuegos radical para dejar el porno, la solución definitiva para la «mirada sucia» a la red. Incluye guía psicológica al respecto.
Esta aplicación para iPhone de nombre chiquistaní bloquea webs para adultos a los adultos (?!) Permite añadir nuevas URLs con «tentaciones» e incluye un temporizador que impide desactivar los filtros antes de tiempo. Fuerza de voluntad forzosa, vamos.
El exorcismo digital, con muñeco de frailecillo incluido (WTF??!!) incluye un calendario, un diario y una mascota que sube de nivel cada día que superas las tenciones. Es como un Tamagotchi de la castidad. Y debe ser el primer «videojuego» en el que subes de nivel por no tocar el «joystick».
En teoría sirve para Chrome y todo tipo de dominios; difumina imágenes explícitas y permite desactivar los shorts, reels y tiktoks. ¡Y creíamos que lo habíamos visto todo! Yo no digo nada, pero «una aplicación para acabar con que la gente mire porno en internet» suena como la peor idea de negocio posible de toda la historia de esta santa red.
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