Por @Alvy

YouTube ha tenido los cojonazos de recomendarme este vídeo que no he podido evitar abrir porque se titula El vídeo más aburrido jamás grabado (Tutorial de Microsoft, 1989). Podría tener cierto interés histórico, por lo retro… PERO NO. Podría ser interesante porque lo presenta un tal Randy Smith (al que tildan de leyenda), PERO TAMPOCO. Es, simple y llanamente un vídeo aburreovejas que supongo justifica su precio en casi dos horas de interminables y detalladas explicaciones.

Si alguien se queja de que los youtubers modernos «alargan sus vídeos» por aquello de monetizarlos, es porque no conocen a este tío, el puto amo del alargamiento de las explicaciones obvias.

El vídeo comienza con 18 minutazos de charla que aburren hasta a los muertos, hasta que aparece la primera imagen de la pantalla del ordenador. A partir de ahí todo es: «Si haces doble clic en el icono de Word, se abre la aplicación». «Si pulsas un icono de un documento, se abre el documento». «Zzz…» Perdón, que me duermo.

Si consigues terminar el vídeo te dan un diploma, pero no por saber Word 4.0, sino por haber sobrevivido a la experiencia de ver el vídeo completo. Porque esto no es un tutorial: es una prueba de resistencia homologada por la NASA para misiones de larga duración. WTF, y eso que era solo el «Tutorial», ni siquiera la (más completa) «Guía de Referencia».

Desde luego verlo es ideal para la gente que se queja de TikTok porque «va demasiado rápido». Y es que Randy Smith no enseña Word 4.0, te acompaña espiritualmente hasta que aceptas la muerte como concepto.

Por @Alvy

¡La madre de Dios, qué miedo! Si estás aburrido de que tu anodina webcam solo te espíe de manera discreta la solución es la Eyecam de Marc Teyssier, una webcam con forma de ojo humano, así, como suena, con sus pestañas, cejas y que hasta parpadea. Puede mirarte fijamente como si fuese tu suegra en la cena de Navidad o echarte un vistazo de reojo de forma displicente. Porque, claro, una cámara que se limita a grabar vídeo en silencio sería demasiado poco inquietante.

Sus creadores pensaron que lo que realmente hace falta en el mundo digital no es privacidad, ni seguridad, ni control de datos, sino cámaras que te hagan ojitos. Está construida con un Arduino Nano y una Raspberry Pi Zero. En total mueve seis servomotores y transmite imágenes a 720p: incomodidad en (no tan) alta resolución.

El objetivo según su web es «reflexionar sobre nuestra relación con los dispositivos de vigilancia». Pero el objetivo no oficial es darte pesadillas con un ojo mecánico que te sigue por la habitación y parpadea con pestañas de silicona y pelos implantados uno a uno. Eso sí, todo en código abierto. Bienvenido al futuro: más vigilancia, pero ahora con cejas.

Por @Alvy

Esta es buena. Resulta que anduvo circulando por TikTok una campaña de vídeos virales en las que un tipo llamado Josh se quejaba de que no conseguía encontrar trabajo por razones racistas con toques extremistas. Según decía, en los sitios en los que lo intentaba, como las cafeterías Tim Horton’s, parecía ser «demasiado blanco», o que «hablaba demasiado bien inglés», y en otros que no «aparentemente no servía ni como becario para análisis de datos». Todos los tópicos racistas y extremófobos unidos, vamos.

El caso es que muchos usuarios pensaron que era una persona real, e incluso intentaban discutir con él, pero resultó que Josh era una creación de la empresa Nexa, una especie de Infojobs que intermedia entre gente buscando trabajo y empresas que tienen vacantes. Toma ya giro de guión (!!?)

Se suponía que la campaña usaba el humor y la sátira, pero la cagaron a niveles WTFquicos sin remisión: los vídeos no estaban etiquetados como «IA» y el enfoque de los «guiones» era engañoso, racista y éticamente cuestionable. Al reproducir estereotipos y recurrir a narrativas propias de grupos extremistas, todo «en nombre del marketing» no consiguieron «educar con humor» como pretendían.

Conclusión: si vas a hacer un viral o usar la IA mejor que no lo hagas hurgando en temas abiertamente cuestionables por racistas, y menos con engaños. Al final todo esto provoca confusión, desinformación y daño en la reputación de las marcas, por no hablar de que hunde todavía más la percepción pública de la IA.

(Vía CBC News.)

Por @Alvy

Botón, botón WTF

Iba a decir que el diseño de esta página merecía un aplauso a los diseñadores y al jefe de producto, pero luego me he dado cuenta de que mezcla inglés y español, se han dejado un [client name] y luego ya vienen los esperpénticos botones de Rechazar/Aceptar que en este caso son Botón / Botón.

Así que más bien felicidades a los agraciados de la agencia publicitaria que gestiona las cookies por tamaño despropósito.

(Me apareció viendo un artículo en GYMercury.)

Por @Alvy

El amigo Gali me pasó un vídeo del insta en el que se veía a un tipo lanzando un servidor como si fuera una competición olímpica… Investigando, investigando, llegamos hasta la web del Campeonato Mundial de lanzamiento de Servidores, ¡así que el deporte existe!

Como su nombre indica, consiste en lanzar por los aires un servidor y atomarporc…&*%@&!!… (¡ejem!) procurar que llegue lo más lejos posible. Cada participante tiene dos intentos. El evento se celebró durante el CloudFest 2025, un festival-conferencia celebrado en Alemania hace una semana, con cerveza como «agente hidratador».

Según cuentan en la página, los orígenes del campeonato son clandestinos, porque durante 10 años fue un «deporte» que se practicaba sólo en los sótanos de centros de datos. Me lo creo. Es una combinación de deporte brutal, divertido y friki, tiene categorías masculina y femenina, con dos intentos por atleta y clasificación por distancia. Los servidores además deben pasar el pesaje y el chequeo aerodinámico para garantizar el juego limpio. De que los servidores funcionen o no, no se dice nada, ni tampoco de quién los aporta.

Parece ser que participaron un grupo de españoles, holandeses y también los campeones del año pasado: Bartosz «La Bestia» Wojciak y Dierk «El Máquina» Zienicke. Ya solo los nombres y las pintas acojonan.

Es una competición a veces calificada de cruel por el maltrato a los servidores, que sin duda dejó impactantes imágenes. Como decían en los preliminares: «los servidores sufrirán… pero el espectáculo será legendario».

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