Hay gente que tiene ideas muy cafres. O son tan inocentes que se creen que nadie va a usar sus creaciones para el mal. Aquí tenemos el caso de Receipt Maker, un servicio web que sirve para crear recibos.
El concepto estaría muy bien si fueran para tu propia tienda; hay muchas apps que hacen eso.
Sin embargo aquí hay… redoble de WTF… plantillas para todo tipo de marcas registradas y locales bien conocidos que obviamente no son «lo habitual». Además están aderezados con descripciones con ideas de bombero acerca de cómo usar los recibos, del tipo
Si vas a vender un coche, te viene bien un recibo de hace seis meses de una limpieza completa por 300 dólares para demostrar que lo cuidas.
Un recibo detallado de una reparación de un ordenador puede servirte como prueba clave para reclamar una garantía, acreditando fechas e historial técnico»
Pudiendo personalizar todos los textos, cantidades, moneda, impuestos, mensajes, tipo de letra, color, datos de la tienda, impuestos y hasta el logotipo, es como tener un recibo real, pero falso sin necesidad de usar uno de verdad y retocarlo con Acrobat o con Photoshop. Trampas viejas en un formato nuevo.
Eso sí, hay que reconocer que los Términos y condiciones del servicio «prohiben» incluyen cuatro advertencias acerca de que no se use para hacer el mal:
- Solo puede usarse con fines legales.
- Está prohibido usarlo para crear recibos, facturas o firmas falsas.
- No se puede usar para cometer un fraude, evasión fiscal ni otras actividades ilegales.
- Recuerdan expresamente que crear documentos fraudulentos es ilegal y va contra sus normas.
Seguramente el recordatorio final sobra. Pero vaya, resulta que esto está en la letra pequeña de las condiciones que «todo el mundo acepta y nadie lee», por mucho «Sí, lo he leído» que haya que marcar antes de descargar el archivo PNG. Y el relleno para Google y las IA acerca de los «posibles usos» huele que apesta, así que… cuidadín.





