Bastante incrustado se quedó ayer un tráiler cargado de coches en el túnel de la calle Bailén, en la zona del Templo de Debod - Plaza de Oriente - Palacio Real. Al parecer el conductor no se percató de las gigantescas señales de Gálibo 3,85 metros y tiró palante.
El resultado se saldó con varios de los coches (¡nuevecitos!) completamente destrozados y un atasco que duró horas hasta que los bomberos consiguieron resolver la situación liberando a la bestia del amasijo de hierros.
Esto me recordó al famoso «Abrelatas» que es como llaman cariñosamente al puente que hay en la calle Gregson en Durham, Carolina del Norte. Es tan accidentado que hasta tiene un canal propio en YouTube, una página web y webcams que graban continuamente.
Si alguien se pregunta por qué no lo elevan para evitar tanto accidente… lo hicieron. Ahora en vez de los 11 pies y 8 pulgadas (3,56 m) el paso tiene un gálibo de 12 pies y 4 pulgadas (3,76 m). Pero aun así sigue siendo insuficiente y tres semanas después de su reapertura tras las obras, impactó de nuevo el primer camión.






