< Un rascacielos para peces, ¡literalmente!
La madre de todos los globos de agua, a cámara superlenta >

En un día de furia cualquiera, los problemas con los parquímetros se resuelven a golpe de motosierra

Sucedió en Brooklyn (Nueva York), lugar natal de la crispación en cuestiones de tráfico rodado

(¡Gracias Javier!)