Me ha parecido precioso y un poco WTF este anuncio que tiene más años que la Tana (19 para ser exactos); de hecho es de los que General Motors emitió durante la Super Bowl XLI, así que ya ha llovido. Es toda una demostración de cómo un brazo robótico puede hacer gestos tremendamente humanos, y casi, casi, transmitir emociones.
Si se pasa por alto la resolución de la época de las cavernas, con píxeles como puños, la historia está muy bien. Además estaría muy en boga hoy en día teniendo en cuenta todas las cuestiones sobre si los robots y la IA reemplazan a los humanos, o al revés.
Dicen que además en su momento fue un tanto «controvertido», pero en fin, era el enfoque de la época.
Este sketch de la divertida gente de Enchufe.tv muestra cómo podría ser el pasado si hubiera existido internet, desde Moisés a Colón, pasando por Jesucristo.
Hay personajes tan conocidos como Cleopatra, que tendría sus tutoriales (y su OnlyFans), o Yisus haciendo lives en TikTok y tomándose selfies (y regalando «sabanazos») con los fans. También imaginan a Moisés o Hitler usando Twitter para hacer hilos con los Mandamientos… o alguna idea peor (cancelación de cuenta por «delito de odio» incluida).
También hay grandes momentos históricos como la leyenda del Caballo de Troya o el Descubrimento de América(¡ejem!) con ayuda del GPS y Google Maps. Hasta aparece Newton bajo el manzano.
Estos sketches son geniales no solo por la temática y el guión, fino, fino, sino porque además tienen una producción muy cuidada, desde la decoración a los efectos visuales y especiales. Me sorprendió ver la cantidad de gente involucrada que hay en los créditos (están la página de YouTube). Además, grabaron este «Cómo se hizo» donde puede apreciarse lo complicado del asunto, que además por lo que se ve fue hace 4 años, en época de post-pandemia todavía, mascarillas incluidas.
A riesgo de parecer repetitivo, es imposible obviar esta versión «seranata romántica» de la Marcha Imperial de Darth Vader. Una versión tan humana y delicada que parece de cuento de hadas, aunque lleve todo el peso de John Williams y Star Wars detrás. ¡Y sin usar IA!
En estas confesiones gamers anónimas que publicó en su canal el gran BaityBait se van leyendo anécdotas personales del mundo de los videojuegos que la gente envía para «aprender de las experiencias», incluyendo las más turbias y chungas (de ahí lo de «confesiones»). Y sólo hay una regla: no se juzga. Se lee, se aprende de ello, risas generalmente y listo.
... peeero aguantar el no-juzgamiento no es fácil ante las burradas que envían algunos. Así que he montado algunos de los fragmentos del vídeo de Baity para ver cómo evoluciona la ira e indignación a medida que llegan las historias. Es de esos vídeos de «WAIT FOR IT», con un final apoteósico por lo hilarante. A reírse.
El formato es tan repetitivo como hilarante: alguien pregunta a una IA (que huele a ChatGPT, más que nada por la lentitud y por ser la gran competencia) y tras varias respuestas el personaje se pone a anunciar algo. Porque «la publicidad va a llegaaaaar» (léase con voz milenarista de Fernando Arrabal), tal y como ha anunciado OpenAI.
Lo mejor: esos interminables dos segundos que transcurren entre que hacen la pregunta y la IA comienza a contestar. Tan realista como escalofriante.
Sam Altman, el de OpenAI, dice que son graciosos, pero… se ha picao y también considera que son «deshonestos». Deshonestos del verbo deshonestizar como cuando (cof, cof) de ChatGPT primero dijeron que era más importante la seguridad frente al crecimiento (y cada dos días lanzan nuevas versiones y la seguridad ya si eso), o como cuando (cof, cof) es notorio que OpenAI nació como entidad «sin ánimo de lucro» para luego crear una filial con ánimo de lucro y en breve salir a bolsa para recaudar 60.000 millones de dólares. ¡Yo también quiero no-lucrarme así!