Por @Alvy —

La búsqueda del arte perdido: un viaje inesperado con Christian Jankowski

La gente es de lo que no hay. En 1992, el artista Christian Jankowski decidió volver a sus raíces de cazador-recolector, pero sin renunciar a la calefacción ni a las ofertas del día. En el documental conceptual Die Jagd (La caza), una de sus obras más peculiares, pasó una semana viviendo de lo que cazaba en el supermercado. Se presentó armado con un arco y unas flechas y, en lugar de acechar a los venados del bosque, apuntó a pollos congelados, paquetes de mantequilla, papel higiénico y otras especies autóctonas del Mercadona de turno. El Homo sapiens, tras su perfecta evolución: cazador de productos envasados y ultraprocesados.

La búsqueda del arte perdido: un viaje inesperado con Christian Jankowski

Los depredadores naturales de este ecosistema eran las cámaras de seguridad, que Jankowski procuraba esquivar mientras abatía sus presas. La hazaña quedó registrada en un vídeo de 71 segundos, en formato 4:3, rayas estilo VHS y con sonido en alemán, porque todo documental de la naturaleza gana credibilidad con un idioma contundente:

Bonus para ese momento en que llega a la caja: la empleada, lejos de protestar o llamarle la atención, parece que ha visto de todo en su vida, así que admira los trofeos, pasándolos por el escáner con las flechas todavía clavadas. Y cobra la compra como si tal cosa. Milenios de evolución para descubrir que, incluso en plena vida salvaje, el verdadero depredador alfa todavía tiene que hacer uso de los código de barras para poder volver a su cueva con los alimentos.

(Vía Kottke.)


Por @Alvy —

Me ha parecido precioso y un poco WTF este anuncio que tiene más años que la Tana (19 para ser exactos); de hecho es de los que General Motors emitió durante la Super Bowl XLI, así que ya ha llovido. Es toda una demostración de cómo un brazo robótico puede hacer gestos tremendamente humanos, y casi, casi, transmitir emociones.

Si se pasa por alto la resolución de la época de las cavernas, con píxeles como puños, la historia está muy bien. Además estaría muy en boga hoy en día teniendo en cuenta todas las cuestiones sobre si los robots y la IA reemplazan a los humanos, o al revés.

Dicen que además en su momento fue un tanto «controvertido», pero en fin, era el enfoque de la época.


Por @Alvy —

Este sketch de la divertida gente de Enchufe.tv muestra cómo podría ser el pasado si hubiera existido internet, desde Moisés a Colón, pasando por Jesucristo.

Hay personajes tan conocidos como Cleopatra, que tendría sus tutoriales (y su OnlyFans), o Yisus haciendo lives en TikTok y tomándose selfies (y regalando «sabanazos») con los fans. También imaginan a Moisés o Hitler usando Twitter para hacer hilos con los Mandamientos… o alguna idea peor (cancelación de cuenta por «delito de odio» incluida).

También hay grandes momentos históricos como la leyenda del Caballo de Troya o el Descubrimento de América (¡ejem!) con ayuda del GPS y Google Maps. Hasta aparece Newton bajo el manzano.

Estos sketches son geniales no solo por la temática y el guión, fino, fino, sino porque además tienen una producción muy cuidada, desde la decoración a los efectos visuales y especiales. Me sorprendió ver la cantidad de gente involucrada que hay en los créditos (están la página de YouTube). Además, grabaron este «Cómo se hizo» donde puede apreciarse lo complicado del asunto, que además por lo que se ve fue hace 4 años, en época de post-pandemia todavía, mascarillas incluidas.

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Por @Alvy —

A riesgo de parecer repetitivo, es imposible obviar esta versión «seranata romántica» de la Marcha Imperial de Darth Vader. Una versión tan humana y delicada que parece de cuento de hadas, aunque lleve todo el peso de John Williams y Star Wars detrás. ¡Y sin usar IA!

La obra es Algal el bardo, que tiene versiones medievales y taberneras de canciones de todo tipo, desde The Final Countdown de Europe al Someone to Love de Queen o el Take on Me de A-ha. Dignas de escuchar, lo aseguro.

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Por @Alvy —

En estas confesiones gamers anónimas que publicó en su canal el gran BaityBait se van leyendo anécdotas personales del mundo de los videojuegos que la gente envía para «aprender de las experiencias», incluyendo las más turbias y chungas (de ahí lo de «confesiones»). Y sólo hay una regla: no se juzga. Se lee, se aprende de ello, risas generalmente y listo.

... peeero aguantar el no-juzgamiento no es fácil ante las burradas que envían algunos. Así que he montado algunos de los fragmentos del vídeo de Baity para ver cómo evoluciona la ira e indignación a medida que llegan las historias. Es de esos vídeos de «WAIT FOR IT», con un final apoteósico por lo hilarante. A reírse.